La mirada, las palabras y los gestos
En el ámbito de la seducción entran en juego tres factores principales: la mirada, las palabras y los gestos. Dicen que una mirada vale más que mil palabras y en el juego de la seducción, efectivamente, así es. Las miradas suelen ser sagaces, inocentes… Un seductor no retira su mirada de la otra persona, intenta provocar el deseo.
La complicidad entre el seductor y el seducido reside en la mirada. Con ella se intentan transmitir sentimientos, intenta transmitir qué quieres saber más sobre la otra persona. La mirada del seductor delata, no da pie a la confusión. Se expresa con la intensidad y el brillo de los ojos. Insinúa y siempre permite algún pensamiento.
Las palabras es otro de los factores indispensables para seducir. Cualquier palabra, por inocente que sea, puede parecer provocativa y perversa si estamos seduciendo. Las palabras también despierta el deseo. El tono de la voz es importante, cuanto más cálido y bajo mejor para crear un clima de paz, tranquilidad y complicidad. La palabra que seduce es aquella que acaricia allí donde deber hacerlo.
A diferencia de la mirada, con las palabras hay posibilidad de confusión, se pueden decir con dobles sentidos para evitar la humillación, se utilizan las indirectas y se dejan caer para que el seducido entienda lo que quiera entender.
Son los gestos de la persona que seduce lo que más llama la atención al seducido. Los gestos, propios de cada persona e imperceptibles para uno mismo, se quedan marcados en el recuerdo de la otra persona. Son un mundo paralelo que adquiere un significado especial. Los gestos pueden ser atractivos, puede ser aquello que enganche a la otra persona.
En el juego de la seducción hay que saber seducir y ser seducida. Sin duda, la prueba más evidente del sentimiento de vivir es el deseo.
Psicóloga especialista en Seducción, Sexología y Terapia de Pareja. Directora del “Instituto de las Emociones”, su motivación principal para la creación del mismo es la de difusión, aplicación y estudio de las Emociones en todas las áreas de crecimiento, psicológico, afectivo-sexual y relacional del ser humano, considerándolas el motor fundamental para el cambio.
Con amplia experiencia en Terapia Individual, de Pareja y Grupal. Profesora de Talleres de Seducción, Habilidades de Comunicación No Verbal, Habilidades Sociales, Crecimiento Personal, Entrenamiento en Solución de Problemas, Programación Neurolingüística y Técnicas de Respiración y Relajación. Ahora colabora con el Club "Esencia de Mujer" para enseñarnos a todas a seducir y sentirnos seducidas.



