El poder de la actitud
Esta vez vamos a analizar el poder de nuestra actitud. ¿Creemos que somos seductoras? Si la respuesta es que no, éste es el momento para cambiarlo y recordando el dicho. “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Es posible que pensemos que no somos seductoras en función de lo que hemos vivido hasta ahora, por nuestra historia personal de “éxitos” y “fracasos” en la seducción de aquellas personas que nos han gustado. Si pensamos que en general han sido más los fracasos que los éxitos, es muy probable que nuestra autoestima seductora se encuentre en un punto bajo.
¿Qué podemos hacer para subirla? Lo primero, considerar los “fracasos” pasados, como aprendizajes para éxitos futuros.
Conocernos bien a nostras mismas es un buen punto de partida. Saber cuáles son nuestros puntos fuertes y los débiles nos va a ayudar. No me refiero solamente al físico. Lo realmente seductor no es nuestro físico, no es necesario ser “estéticamente correctas” -es decir, cumplir los cánones de belleza socialmente establecidos- lo importante es ser atractivas, y eso se consigue fundamentalmente gracias a lo que transmitimos con lo que dicen nuestros gestos, sonrisas, miradas... en conjunto, lo que dice nuestra comunicación no verbal . Seguro que todas conocemos a alguna persona de nuestro entorno que no es especialmente guapa pero que es muy atractiva. Uno de los factores que hacen que una persona sea más atractiva, es su actitud.
Para comenzar a trabajar nuestra autoestima, podemos hacer dos listados; uno con nuestra cualidades y otro con aquellos aspectos de nuestra personalidad y/o nuestro físico que deseamos mejorar. Una vez que conozcamos nuestros puntos fuertes, es hora de comenzar a potenciarlos.
Como comentábamos en otros artículos, a todos nos gusta que sean simpáticos con nosotros. La simpatía y el sentido del humor son dos de las cualidades especialmente valoradas en la seducción.
¿Habéis escuchado alguna vez que no se puede querer a otra persona si no te quieres a ti mismo/a? Si conocemos nuestros puntos fuertes es más fácil que podamos valorarlos y por tanto querernos. No es necesario ser perfecta, nadie lo es. Hay una frase que me encanta con respecto a esto es: “No necesito ser perfecta para ser buena”. Si conseguimos hacer nuestra esta frase y querer lo que somos, sin castigarnos por lo que no somos, nuestra autoestima habrá ganado muchos puntos y podremos salir a seducir con la sensación de que lo que somos, es bueno. Si yo me considero deseable, ¿por qué no me lo va a considerar la persona a la que quiero seducir?
Si hay cánones de belleza socialmente establecidos y no todas tenemos medidas de 90-60-90, ¿por qué no hacer nuestros propios cánones de belleza y valorar así como somos?
Que os vaya bien con el ejercicio de las listas y el de los auto-cánones de belleza. En breve continuaremos dando pasos en el proceso de seducir a los demás, comenzando por seducirnos a nosotras mismas.
Psicóloga especialista en Seducción, Sexología y Terapia de Pareja. Directora del “Instituto de las Emociones”, su motivación principal para la creación del mismo es la de difusión, aplicación y estudio de las Emociones en todas las áreas de crecimiento, psicológico, afectivo-sexual y relacional del ser humano, considerándolas el motor fundamental para el cambio.
Con amplia experiencia en Terapia Individual, de Pareja y Grupal. Profesora de Talleres de Seducción, Habilidades de Comunicación No Verbal, Habilidades Sociales, Crecimiento Personal, Entrenamiento en Solución de Problemas, Programación Neurolingüística y Técnicas de Respiración y Relajación. Ahora colabora con el Club "Esencia de Mujer" para enseñarnos a todas a seducir y sentirnos seducidas.



