Acortar las distancias (II parte)

¡Hola! Nuevamente por aquí. Hoy veremos otra de las formas de llamar la atención. En el anterior artículo explicábamos varios modos de acortar la distancia con la persona que nos atrae para seducir. En este texto, seguiremos contándoos algunos trucos para el acercamiento.

En la primera parte del artículo veíamos como despejar los objetos que se interponen delante de nosotras y de la otra persona o cómo acercarnos poco a poco eran trucos que funcionaban. Hoy os vamos a contar otro modo: tocarte a ti misma. Seguro que a todas nos ha salido en algún momento juguetear con el pelo cuando estamos delante de alguien que nos gusta. Muchas veces lo hacemos de forma inconsciente y otras de forma deliberada. Juguetear con un mechón de pelo entre los dedos por ejemplo, se interpreta por la otra parte (conscientemente o no) como una forma de seducir. Este gesto viene a decir “me gustaría que me tocaras tú el pelo así”. Además el movimiento hace que centremos nuestra atención sobre la parte del cuerpo que nos estamos tocando. 

Podemos utilizar estos gestos de tocarnos a nosotras mismas también de forma deliberada, tocándonos de forma más o menos sutil, aquella parte del cuerpo de la que estamos más orgullosas o aquella que queremos que miren. Por ejemplo, si tenemos una boca y una sonrisa  bonitas, en algún momento, dirigiremos la atención de esa persona hacia nuestros nuestra boca, tocando sutilmente esa parte o incluso utilizando una cuchara, el borde del vaso, una pajita, un tenedor o cualquier otro utensilio para “señalar” lo que queremos que vean.

Seguro que habréis visto a alguna chica acariciándose el cuello o incluso un poquito más abajo, con lo que hemos visto hoy… ¿qué señales creéis que está emitiendo? ¿Querrá de forma más o menos consciente que le acaricien o besen el cuello? También es típico jugar con el collar o los pendientes por el mismo motivo. ¿Qué interpretará la otra persona? ¿Creerá que quiere seducirle? ¿Se sentirá atraído por esa chica? ¿Pensará que tiene seguridad en sí misma y por eso se atreve a hacer estos gestos?

En esos momentos de coqueteo, también es común que ambos se toquen sus propias manos, el antebrazo… 

Otro truco, si observamos que la otra persona también se toca la misma parte del cuerpo u otra cercana a la que nos acabamos de tocar, es decir,  nos hace el espejo –ya hablaremos también de la técnica del espejo más adelante- es muy probable que también sienta atracción hacia nosotras.

Visto lo visto, ¿cuál pensáis que son las partes más seductoras de vuestros cuerpos? ¿Hacia dónde queréis que se dirijan las miradas? Pues eso, a ponernos delante del espejo, observar lo mejor de nosotras mismas y… ¡a sacarnos el mejor partido!

 

  • Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
  • Psicóloga especialista en Seducción, Sexología y Terapia de Pareja.

    Psicóloga especialista en Seducción, Sexología y Terapia de Pareja. Directora del “Instituto de las Emociones”, su motivación principal para la creación del mismo es la de difusión, aplicación y estudio de las Emociones en todas las áreas de crecimiento, psicológico, afectivo-sexual y relacional del ser humano, considerándolas el motor fundamental para el cambio.

     

    Con amplia experiencia en Terapia Individual, de Pareja y Grupal.  Profesora de Talleres de Seducción, Habilidades de Comunicación No Verbal, Habilidades Sociales, Crecimiento Personal, Entrenamiento en Solución de Problemas, Programación Neurolingüística y Técnicas de Respiración y Relajación. Ahora colabora con el Club "Esencia de Mujer" para enseñarnos a todas a seducir y sentirnos seducidas. 

     

    Envia tu consulta