El color de las paredes en tu casa es algo fundamental. Dependiendo del tono que elijamos podemos dar diferentes sensaciones. Es por ello que debemos tener muy claro si queremos una decoración clásica, vintage, atrevida o moderna. Elijamos lo que elijamos es importante que nuestro hogar refleje nuestra personalidad, sea único y original.
Las últimas tendencias en decoración de paredes son más osadas y coloridas que en años anteriores. Se lleva el alto contraste, es decir, una pared en color fuerte y el resto en tonos similares más suaves. Con ello conseguiremos reforzar una zona particular de la casa. Se suele utilizar en una pared lejana y frontal para dar sensación de profundidad.
Para evitar la monotonía en las paredes puede dividirla en dos secciones y pintarla en dos tonalidades de un mismo color o en dos colores combinables y de contraste medio. El juego cromático también puedes hacerlo dividiendo los dos colores con alguna banda decorativa.
Si lo tuyo es el estilo clásico y te gusta el blanco en las paredes, puedes darle una vuelta y crear los contrastes con los muebles. Los naranjas y rojos dan vida a un espacio de colores nuestros, creando impacto sobre la pared blanca.
Colores
En cuanto a los colores debemos conocer cómo actúan en el espacio. Los colores claros ayudan a recrear espacios amplios y ligeros y los colores cálidos, como el rojo o el amarillo y todas sus gamas, recrean acogimiento, reducen el espacio e invitan a la intimidad.
Los colores fríos y sus gamas, como el azul y el verde, amplían los espacios pero atenúan la luz natural que nos entra por la ventana. En aquellas estancias donde se realizan actividades de descanso, ocio o esparcimiento, se pueden mezclar colores fríos y cálidos para recrear el contraste.