Primera condena de cárcel en España por ablación

Más de 8000 mujeres africanas sufren a diario la ablación del clítoris o mutilación genital femenina. La lucha contra esta práctica se hace más fuerte cada día y, en España, trata de combatirse a través de la Justicia. Por primera vez se ha condenado a un matrimonio residente en Teruel que realizó esta práctica en su bebé de menos de un año.

Los acusados, naturales de Gambia pero residentes en España desde hace 4 años, fueron condenados el pasado 16 de noviembre con distinto grado de culpabilidad. Padre y madre fueron sentenciados a seis y dos años de cárcel, respectivamente. La Fiscalía pedía seis años para cada progenitor, mientras que la defensa clamaba por su absolución argumentando que la ablación se practicó en Gambia. Sin embargo, la sentencia afirma que la niña no viajó a ningún sitio entre la revisión de los 8 meses, cuando la niña estaba en perfecto estado, y la de los 12, momento en el que su pediatra descubre la cicatriz y concluye que se le ha extirpado el clítoris.  

La legislación española indica sobre la mutilación que el hecho de que “sea una práctica tradicional en algunos países de los que son originarios los inmigrantes no puede considerarse una justificación para no prevenir, perseguir y castigar semejante vulneración de los derechos humanos”.

De procedencia desconocida, algunos expertos indican que la ablación del clítoris puede tener sus orígenes en Egipto, expandiéndose posteriormente a distintas zonas de África central, aunque actualmente no solo se practica en esta área, habiéndose encontrado casos en Asia, Europa, Australia e incluso América. Esta mutilación, y tal y como indica la sentencia de la Audiencia Nacional de Teruel, persigue controlar la sexualidad de la mujer y, además de la peligrosidad que conlleva, pues las condiciones en que se practica no suelen ser higiénicas, las afectadas “padecen secuelas durante toda su vida como traumas, infecciones vaginales, lesiones renales, depresión, ansiedad o tumores”. 

La práctica, con causa religiosa en muchas ocasiones, trata de impedir todo tipo de gozo sexual en la mujer para tratar de que llegue virgen al matrimonio y, durante el mismo, no practique el adulterio. Imposible hacerlo de esta manera pues el dolor, en la mayoría de los casos, es extremo en el momento de la penetración. También durante los partos. Por esto, y tal y como concluye la primera sentencia de cárcel por ablación, para la sociedad española resulta “una de las prácticas más detestables que puede realizar una sociedad contra sus niñas pues va en contra de la dignidad de las mujeres y sus derechos como persona”. 

Es imprescindible para acabar con esto concienciar a los padres de que sus hijas no van a ser impuras si no se les mutila. Algunas mujeres que, de niñas, sufrieron la ablación en sus propias carnes luchan día a día por erradicar esta práctica. Waris Dirie y su fundación Flor del Desierto lo llevan haciendo desde hace 12 años, pidiendo a los gobiernos de todo el mundo que no toleren esta práctica en sus países y la persigan y tipifiquen en sus códigos penales como un crimen.

Tú también puedes colaborar en la lucha. Entra en desertflowerfoundation.org y haz tu donación. Todos, mujeres y hombres, podemos comprender y apoyar a las víctimas de esta cruel práctica. Tolerancia cero.

 

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  • Periodista

    Nació en Madrid en 1986. Desde pequeña sintió una gran curiosidad por el mundo que le rodeaba, lo que de mayor se tradujo en una vocación: la periodística. Por ello decidió aprender el oficio y en 2004 entró a formar filas de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, de donde saldría ya licenciada cinco años más tarde.

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