¿Silicona y cáncer de mama?
En España, las mujeres con implantes pueden estar tranquilas, al menos de momento. Mientras el Ejecutivo galo ha recomendado que se extraigan todas las prótesis fabricadas por Poly Implant Prothèse (PIP) aunque no hayan mostrado deterioro, el Gobierno español, como el resto de países comunitarios, no va a variar las recomendaciones respecto a las prótesis mamarias, aunque sí aconseja a las implantadas que acudan a sus cirujanos, quienes les confirmarán si son prótesis PIP, les harán una exploración ecográfica y decidirán si extraer o no.
El pasado día 20, Francia pedía a 30.000 de sus ciudadanas que se quitaran sus implantes por riesgos en su salud. Ya en marzo de 2010 las autoridades francesas retiraron el gel PIP de silicona y pidieron a las 30.000 mujeres operadas con él en Francia que se sometiesen a una revisión médica.
Ahora han dado un paso más pidiendo a las usuarias que se retiren las prótesis pues, según informaron autoridades sanitarias francesas, se registraron “al menos ocho casos de mujeres con tumores malignos” que utilizaban la cuestionada marca de implantes mamarios. Cinco de ellos se declararon cánceres de seno (adenocarcinoma), un caso de linfoma raro de seno (de una paciente fallecida), otro de linfoma de amígdala y el último de leucemia. Sin embargo, el Instituto Nacional del Cáncer (INCA) francés ha hecho público un informe indicando que, pese a que las prótesis PIP sufren un anormal riesgo de rotura, no aumentan con respecto a otras las probabilidades de cáncer.
Al parecer, PIP habría empleado silicona industrial de baja calidad no apta para el uso médico en algunas de sus prótesis. Este gel, diez veces más barato que el conforme con las normas de la Comunidad Europea, presenta “riesgos elevados de que se rompa la cubierta de la prótesis, produciendo una inflamación de los tejidos vecinos y un goteo de la silicona”, según indicó el informe de la institución francesa.
Ahora, la Interpol ha lanzado una ‘alerta roja’ a todos los países asociados para la detención del fundador de la empresa que fabricaba los implantes PIP. Jean-Claude Mas Florent está ya buscado en Costa Rica por un atentado contra “la salud y la vida”, sumándose ahora la orden de la Interpol. La sociedad Poly Implant Prothèse, cerrada desde 2010, se fundó en 1991 en la Costa azul francesa llegando a ser el tercer fabricante del mundo de estos implantes con el suministro de 100.000 prótesis anuales.
En España, estudio y precaución
En nuestro país, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha encargado un estudio “urgente” sobre las prótesis. Se trata de la primera medida que ha adoptado Ana Mato como nueva ministra de Sanidad.
De momento, no se ha emitido ningún informe que avale la relación entre las prótesis y el cáncer, por lo que el supuesto vínculo está aún en entredicho. Lo que sí ha quedado patente es la mala calidad de estos implantes que, pese a no ser genotóxicos, “son una estafa” dado su bajo nivel de cohesividad. Así lo afirma el catedrático de Cirugía Plástica y Estética José María Serra i Renom en La Razón, donde asegura que en los últimos años no ha utilizado las prótesis PIP y recomienda, además, que tras realizarse los controles médicos oportunos, todas las que tengan estas prótesis se las retiren sin esperar a los síntomas, dado el nivel de rotura anormal presentado por estas. Indica, además, que de las que no se debe desconfiar son de las prótesis hechas por la casa Natrelle y Mentor.
Mientras tanto, la Comisión Europea recomienda que los Estados miembros consideren la información que hay disponible en estos momentos y tomen las decisiones de gestión de riesgo que consideren oportunas a escala nacional.
Nació en Madrid en 1986. Desde pequeña sintió una gran curiosidad por el mundo que le rodeaba, lo que de mayor se tradujo en una vocación: la periodística. Por ello decidió aprender el oficio y en 2004 entró a formar filas de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, de donde saldría ya licenciada cinco años más tarde.




