Nació como un pequeño rumor en la Red que se extendió poco a poco llegando a millones de personas. Un foro de Internet lo catapultó a la fama y el resto lo hicieron grandes empresas de supermercados, que vieron un filón todavía sin explorar. Se trata del champú de caballo, un producto rico en biotina y que supuestamente “paraliza la caída del cabello, hidrata y da brillo al pelo”. Beneficios que provienen del boca a boca, de un rumor en expansión y de empresas que han sabido aprovecharse de la situación.
Pero tanto la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierten que el champú de caballo tan sólo es un producto cualquiera para lavar el pelo, que limpia y acondiciona, pero nada más.
Sin embargo, las virtudes de este jabón se siguen ensalzando de forma cotidiana en multitud de foros y blogs. Y es que tal vez, el champú de caballo tenga el ‘efecto placebo’, el consumidor está tan convencido de sus beneficios que incluso llega a notarlos. Otros productos como la power balance, la baba de caracol o las bayas de Goji también tienen ese ‘efecto placebo’.
Según explican los expertos, la biotina, principal componente del champú, no se absorbe a través de cuero cabelludo y por tanto no sirve añadir está sustancia a ningún jabón para el pelo.
Hasta el momento no existe ningún estudio que demuestre sus propiedades, y por tanto tampoco que las desmienta. Los dermatólogos han comenzado a investigar este producto para que tenga un fundamento científico.
Lo cierto es que los expertos también dicen que no existe ningún efecto secundario perjudicial en el uso de este champú.