13 Preguntas para saber que quieres en tu vida profesional

A la mayoría de las personas que están desempleadas, cuándo se les pregunta qué es lo que quieren, responden que quieren un trabajo. Pero eso no es verdad, lo que quieren es algo más que un trabajo, quieren un trabajo con unas características y condiciones determinadas. El problema es que muchas de estas personas no se paran a pensar en los matices y características del trabajo que quieren y eso se nota en la entrevista.

No es la primera vez que tras hacer una entrevista telefónica o presencial dónde se explican las condiciones y todo lo relacionado con el trabajo ofertado, hay una llamada del candidato diciendo que no le interesa. Lo más revelador de estas situaciones, es que esas personas por teléfono o en entrevista presencial están deseando trabajar y así lo demuestran, pero no han analizado lo que supone ese trabajo en particular.

Antes de ir a una entrevista, incluso antes de apuntarse a una oferta de empleo, uno debe tener claro qué condiciones y trabajo está dispuesto a aceptar, qué trabajo o condiciones desea y qué condiciones y trabajo no aceptaría bajo ningún concepto.

Los casos más repetidos, son personas que no habían valorado el coste de desplazarse a esa empresa cada día a trabajar, ocurriendo el dicho popular: “vale más el collar que el perro”, ya que en este caso, resultaba más caro ir y volver cada día a ese trabajo que lo que se iba a cobrar por el mismo. Sobre todo ocurre en las medias jornadas o en aquellos trabajos que están muy mal pagados.

Un motivo por el que debes saber que quieres realmente, es porque si vas sin saber qué quieres pueden notarlo en la entrevista. Muchas veces los que seleccionan preguntan por el tipo de disponibilidad, distancia del domicilio a la empresa, la realización de horarios partidos, nocturnos… buscando conocer si el trabajador tiene experiencia o ha tenido en anteriores trabajos esas condiciones.

Te quieres, te quieren, te quieres, te quieren...

No puedes tocarla, pero afecta a cómo te sientes. No puedes verla, pero tal vez aparezca cuando te miras al espejo. No puedes oírla, pero está allí cuando hablas o piensas sobre ti mismo.

¿Qué es esta cosa importante pero misteriosa? Es tu autoestima.

 

¿Qué es la autoestima?

La autoestima puede tener un papel importante en cómo te sientes respecto de ti mismo y, además, en qué tanto disfrutas de las cosas o te preocupas por ellas.

Para entender la autoestima, es útil separar el término en dos palabras. Analicemos primero la palabra estima, que significa que alguien o algo es importante, especial o valioso. Por ejemplo, si realmente admiras al papá de tu amigo porque es voluntario en el departamento de bomberos, eso significa que le tienes gran estima. Y el trofeo especial para el jugador más valioso de un equipo a menudo se llama trofeo estimado. Esto significa que el trofeo representa un logro importante.

Y auto significa tú mismo. Por lo tanto, une las dos palabras, y es más fácil darse cuenta de lo que es la autoestima. Es cuánto te valoras a ti mismo y qué tan importante piensas que eres. Es la forma en la que te ves y cómo te sientes respecto de las cosas que puedes hacer.

La autoestima no tiene que ver con presumir, sino con llegar a saber qué cosas haces bien y cuáles no tanto. Muchos pensamos en cuánto nos agradan otras personas o cosas, pero realmente no pensamos demasiado en si nos agradamos a nosotros mismos.

No se trata de pensar que eres perfecto, porque nadie lo es. Incluso si crees que algunas otras personas lo hacen todo bien, puedes estar seguro de que hay cosas en las que son buenos y cosas que les resultan difíciles.

Curiosidades de la Psicología Humana

La psicología humana es un campo de estudio en el que todavía queda mucho por descubrir, pero ya se han dado los primeros pasos y vamos vanazando en el camino. Gracias a psicoactiva hemos reunido algunas curiosidades sobre psicología:

•Hay gente que no puede olvidar, se han descrito casos de personas capaces de recordar casi cualquier dato o acontecimiento con sólo experimentarlo una vez. Son casos de memoria prodigiosa que suelen suponer una tragedia para el que los padece. Olvidar es necesario para que nuestra mente evolucione.

•Los antiguos romanos cuando tenían que decir la verdad en un juicio, en vez de jurar sobre la Biblia como en la actualidad, lo hacían apretándose los testículos con la mano derecha. De esta antigua costumbre procede la palabra testificar.

•La hormona denominada corticosterona, que se segrega en momentos de ansiedad, es la responsable de la repentina pérdida de memoria. Esta hormona bloquea la recuperación de información hasta una hora después de ceder la situación de tensión. Esto explicaría, por ejemplo, que algunos estudiantes se queden en blanco en los exámenes. Al serenarse, el cerebro recupera los datos.

•La mitad de los niños superdotados fracasan en los estudios.

•Un 8% de los niños de nuestro país tiene depresión y un 40% padece estrés.

•El cerebro pesa un promedio de 1.380 gramos en el hombre y 1.250 en la mujer. Contiene unos 100.000 millones de neuronas, cifra aproximada al de las estrellas de nuestra galaxia. Y sus casi 100 trillones de interconexiones en serie y en paralelo proporcionan la base física que permite el funcionamiento cerebral.

¿Como saber si te mienten?

El lenguaje del cuerpo es importantísimo para poder reconocer si una persona te está mintiendo o te está diciendo la verdad. Mentir es un acto consciente y deliberado, no un accidente como a menudo el mentiroso nos quiere hacer creer. Hay dos formas básicas de mentir: la primera es ocultar, y consiste en retener cierta información sin decir nada que no sea verdad. La segunda es falsear, y se basa en presentar la información falsa como si fuera cierta. El ocultamiento es pasivo, mientras que el falseamiento es activo. Algunos de los factores que influyen para detectar a un mentiroso son:

-La duración de los gestos y emociones son anormales: La expresión de una emoción se da de forma tardía, dura más de lo natural y se detiene súbitamente. Por ejemplo, si una persona se ríe de un chiste que contaste y su risa se corta súbitamente, probablemente no le haya causado demasiada gracia.                                           

-A la hora de manejar sus emociones, los tiempos no suelen concordar y eso también es poco común. Por ejemplo, alguien honesto puede gritar que le gustó mucho un regalo que le hiciste y luego mostrar una sonrisa, mientras que un mentiroso tiende a concentrar la sonrisa y el comentario en el mismo tiempo.                     

-Sus gestos y sus expresiones tampoco concuerdan. Si una persona te dice que te quiere pero está mostrando una cara de indiferencia, es obvio que lo que esta diciendo no es coincide con lo que realmente siente.        

La voluntad