¿Qué son lo ácidos grasos Omega 3?

Oímos mucho hablar de los ácidos grasos omega 3 que el problema es que realmente nos movemos y lo tomamos muchas veces, ya que nos han dicho que funciona pero... ¿sabemos que son y para lo que valen?

Los ácidos grasos son grasa fundamentales para la vida, los podemos clasificar en

  • Esenciales Omega 3 y Omega 6 los que necesitamos consumirlos con la dieta
  • Los Omega 9 Lo fabrica nuestro propio organismo

Los Ácidos grasos Omega 3

Son muy importantes para el organismo ya que intervienen en funciones vitales y son precursores de sustancias anti-inflamatorias. Son grasas que debemos ingerir diariamente ya que nuestro cuerpo no las fabrica. Existen muchos tipos de Omega 3 pero lo más importantes para el organismo humano son los de cadena larga de origen marino. Estos se llaman EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) y se encuentran en los pescados azules o aceites de pescado.

Los de cadena corta se encuentran en los vegetales (semillas de lino y algas). El organismo es poco eficaz en transformar los de cadena corta en cadena larga.

Los Ácidos Grasos Omega 6

Son también grasas esenciales. A diferencia con los Omega 3, se consumen en exceso en la dieta, ya que se encuentran en la carne, lácteos, huevos, aceites vegetales ( de girasol, soja, etc).

Los Ácidos Grasos Omega 9

Son grasas que se encuentran en los aceites vegetales como el aceite de oliva, el aguacate, etc. Nuestro organismo sí puede fabricarlas pero la mayor parte de éstas se obtienen a través de la dieta.

Alimenta a tu corazón

¿Cuántas veces habrás oído la frase “somos lo que comemos”? Pues te lo volvemos a repetir, ya que tu salud está directamente relacionada con tu alimentación y tu estilo de vida. Lo primero es seguir una dieta variada y equilibrada, incluyendo alimentos de todos los grupos. 

Existen alimentos especialmente indicados para fortalecer ciertas zonas o problemas derivados de nuestro organismo. Hoy te decimos aquellos que cuidan de tu corazón y sistema sanguíneo. Toma nota. 

Cuida tu corazón

Seguramente ya sabes que las grasas saturadas, la sal, el alcohol o el sedentarismo son graves enemigos de tu salud cardiovascular. Pero a lo mejor no sabes que también existen alimentos cardiosaludables, capaces de reducir tus niveles de colesterol y cuidar tus arterias. Inclúyelos en la lista de la compra:

Brécol. Es muy interesante para tu salud por su escaso aporte calórico y su óptima relación entre sodio y potasio, ideal para quienes padecen problemas cardiacos. Favorece la eliminación de líquidos retenidos en los tejidos (edemas). Es una gran fuente de vitamina A, que ayuda a prevenir las infecciones, y de vitamina C, esencial para la función inmune y un poderoso antioxidante.

Nueces. Son el fruto seco más beneficioso para tu corazón por su riqueza en ácidos grasos insaturados, como el linoleico. Su contenido en vitamina B1 es beneficioso para el buen funcionamiento del músculo cardíaco. Además, ayudan a reducir el nivel de colesterol en sangre, impidiendo que se deposite en las arterias.

Plátano. Su alto contenido en sodio y potasio previene la hipertensión arterial, las arritmias, la trombosis arterial e incluso el cáncer. La riqueza en vitaminas del grupo B, magnesio y serotonina frena la arterioesclerosis y previene el infarto. Sus fibras vegetales disminuyen los niveles de colesterol.

Rejuvenece comiendo

Una dieta rica en alimentos antioxidantes es la mejor garantía para prevenir el envejecimiento causado por los radicales libres y para practicar la medicina antiaging de forma fácil y barata. Alimentos estrella. Verduras de hoja verde (ricas en folatos, flavonoides, carotenoides y fibra, son un potente antioxidante natural que protege las células), frutas del bosque (son una gran fuente de vitaminas, antioxidantes y fibra que mantendrá jóvenes tus células), té verde (es uno de los mayores antioxidante que existen, una taza al día preservará tu juventud). 

¿Qué comer?

Si quieres seguir una dieta antiaging, añade a tu lista de la compra, además de los que te hemos comentado antes, los siguientes alimentos:

Vino. Con moderación, es un auténtico elixir antienvejecimiento gracias al resveratrol, que consigue activar genes específicos que controlar los procesos metabólicos del cuerpo y reparan el ADN.

Té verde. Usado desde hace miles de años como bebida terapéutica, promueve la longevidad y la salud gracias a sus antioxidantes, que previenen el desarrollo de células dañinas y protegen las sanas. Según un estudio reciente, los antioxidantes del té son entre 25 y 50 veces que otros antioxidantes populares como la vitamina C y E.

Salmón. Es rico en proteínas saludables y en ácidos grasos omega-3, que reducen la inflamación del cuerpo y mejoran la función del sistema inmunológico.

Miel. Además de ser mucho mejor que al azúcar blanco desde el punto de vista nutricional, también se le atribuyen propiedades antiaging por su alto contenido en antioxidantes.

Vegetales de hoja verde. Especialmente la espinaca, tienen un potente efecto antioxidante. Inclúyelas siempre en tus ensaladas o como guarnición para mantener tu piel joven.

Los beneficios del té verde

Hoy vamos a hablar de té verde, es maravilloso y sus propiedades son excelentes eso si, si lo tomamos como no, con moderación.

Contiene tetína, la cual nos estimula la concentración, nos mejora la memoria y también nuestro estado de salud. Podríamos decir que es un alimento para nuestro cerebro

  • Es un poderoso antioxidante, gracias a que contiene polifenoles, antioxidantes, como catequinas y quercetina, aumenta la actividad antioxidante de la sangre hasta en 50%.
  • Previene el riesgo de sufrir una embolia. Rico en flavonoides (compuestos vitamínicos naturales), el té contribuye a evitar que la células sanguíneas se coagulen, reduciendo la embolia.

* Cáncer: Ayuda a reducir el riesgo de padecer esta enfermedad. El antioxidante en el te verde es 100 veces más efectivo que la vitamina C y 25 veces mayor que la vitamina E.

* Antienvejecimiento: El té verde contiene antioxidantes conocidos como polifenoles que combaten los radicales libres, ayudando a atacar los efectos del envejecimiento y por lo tanto promueve la longevidad.

* Colesterol: Ayuda a mejorar la proporción del colesterol bueno y colesterol malo, reduciendo el nivel del colesterol malo.

* Obesidad: Previene la obesidad al detener el movimiento de la glucosa en las células grasas. En este caso se debe complementar con una dieta sana y con la práctica diaria de deporte.

* Enfermedades cardiácas: Ayuda a prevenir enfermedades del corazón y derrame cerebral, al reducir los niveles del colesterol.

* Los huesos: Por su gran contenido de fluoruro ayuda a mantener huesos fuertes. Para preservar la densidad osea se debe beber te verde diariamente.

* Diabetes: Previene el súbito incremento de los niveles de azúcar en la sangre y mejora el metabolismo en relación a  los lípidos y la glucosa.

* Pérdida de peso: El té verde quema la grasa y es un estimulante natural del metabolismo, ayuda a eliminar hasta 70 calorías diarias.

Las fresas, un protector estomocal contra el alcohol

Una investigación europea con participación española ha confirmado el efecto protector que las fresas ofrecen al estómago ante el consumo de alcohol, lo que podría abrir la puerta a futuros tratamientos contra las úlceras de estómago, según los últimos resultados publicados en la revista 'PLoS One'.

En el estudio, en el que han participado investigadores de las universidades de Barcelona, Salamanca y Granada, se suministró etanol o alcohol etílico a un conjunto de ratas de laboratorio, observando que la mucosa gástrica de aquellas que previamente habían comido durante 10 días extracto de fresas sufrían menos lesiones. 

"Los efectos positivos de las fresas se asocian tanto a su capacidad antioxidante y alto contenido en compuestos fenólicos (antocianos), como a que activan las propias enzimas o defensas antioxidantes del organismo", explican desde el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), autores del trabajo. 

La gastritis o inflamación de la mucosa del estómago, además de relacionarse con el consumo de alcohol, también se puede producir por infecciones víricas o por la acción de fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (como la aspirina) o los que se usan en el tratamiento contra la bacteria 'Helicobacter pylori'. 

 

Enfermedades gástricas

"En estos casos, ingerir fresas durante o después de la patología podría aliviar la lesión en la mucosa gástrica", sugiere Maurizio Battino, coordinador del grupo de investigación desde la Universidad Politécnica de la Marche (UNIVPM, Italia), a la vista de los resultados. 

Según reconoce Battino, este trabajo "no se ha planteado para paliar los efectos de una borrachera", sino para encontrar moléculas protectoras de la mucosa gástrica frente a los daños que pueden causar diferentes agentes.